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Sobre la raza

El perro de agua español o "turco andaluz" es uno de los perros más apreciados en España y, actualmente, cuenta con una demanda creciente en varios países del mundo. Considerado como perro pastor y de trabajo, y un excelente nadador, esta bola de pelo es sociable, alegre e inteligente, con una gran intuición y energía. Es un excelente compañero para toda la familia y se adapta a casi cualquier situación.

Su pelaje suave y rizado es su característica física más distintiva y, como pierde poco pelo, es ideal para personas que sufren alergias. El perro de agua español puede presentar los más variados colores: del blanco al negro, pasando por el marrón (claro y oscuro), tanto de un solo color como bicolor (pinto o acollarado). Como curiosidad, su color puede ir variando con la edad.

Son perros de tamaño mediano y bastante corpulentos, en parte también por la densidad de su pelaje. Suelen medir entre 40 y 50 cm a la cruz, y debajo de ese manto rizado se esconde un cuerpo fuerte, compacto y atlético.

El perro de agua suele llevarse bastante bien con otros animales, aunque con las personas desconocidas puede ser desconfiado. Sin embargo, no es agresivo, en general es muy noble y con los suyos es de los más fiel. Lo entusiasma ayudar a los humanos y por eso es un buen compañero para todo tipo de actividades.

Este peludo es obediente y no da ningún problema durante su educación, ya que además es listo y despierto, por lo que aprende órdenes con facilidad. Tiene muy desarrollado el instinto de pastoreo, así es que no te extrañe si, cuando salen a pasear, está continuamente pendiente del "rebaño". En ese aspecto, es un perro muy familiar, con un fuerte sentido de pertenencia a su círculo.

El perro de agua español es un animal despierto, inteligente, sociable y fiel, que se llevará bien con todos los miembros de la familia, aunque forme un vínculo especial con alguien en particular.